Hola a todos. Toca domingo a contrapié. Podéis comprobarlo pinchando aquí. O mejor dicho, toca domingo apoyados en ese pie que no solemos utilizar en el programa, pero que de vez en cuando conviene usar para estar seguros de que sigue en forma: la seriedad.
A pesar de que, como siempre, no han faltado risas arrastradas en los episodios de las series que nos presenta Azucena Gracía Carpinter ya sean españolas, o tan americanas como el Pincipe de Bel Air que nos ha presentado esta semana. A pesar de que las historias de Jorge Gadea (podéis ver más textos suyos aquí), sobre el fútbol americano nos hagan despertar una sonrisa, en parte risueña por tratarse de un deporte que no conocemos demasiado, en parte envidiosa por tratarse de un espéctaculo incomparable.
A pesar de el grupo de música que en esta ocasión puso Olaya sobre la mesa de debate, Black Keys, sea aficionado a armarla en los garajes. A pesar de todo ello tocaba ponerse serios sin dejar dejar de sonreir cuando Guillermo Santa Olalla entrevistó a uno de los campañeros de residencia de Nacho, aquel joven que se quedó a las puertas de asistir a un concierto de Bruce Springsteen, pero que logró demostrar que cualquier persona puede movilizar a un pueblo, a una red social, incluso, a una intocable estrella del Rock y hacerle decir frente a 60.000 almas: va por ti nacho.
